La Reserva Federal deja sin cambios la tasa clave pese a inflación

Publicado: 29 jul 2026, 13:31 GMT-6|Actualizado: hace 2 horas

WASHINGTON (AP) — La Reserva Federal dejó sin cambios su tasa de interés clave el miércoles pese a una inflación persistentemente alta y un aumento de los precios de la energía causado por la guerra con Irán.

El comité que fija las tasas tomó la medida tras una votación con 9 votos a favor y 3 en contra, después de dos días de deliberaciones, lo que marca la quinta reunión consecutiva en la que la tasa de referencia se mantuvo en torno al 3,6%.

Quienes disintieron a favor de un aumento de un cuarto de punto en la tasa de interés fueron Beth Hammack, presidenta del Banco de la Reserva Federal de Cleveland, Neel Kashkari, presidente de la Fed de Minneapolis, y Lorie Logan, presidenta de la Fed de Dallas.

La inflación se ha mantenido por encima del objetivo del 2% del banco central estadounidense más de cinco años, y la guerra con Irán ha generado incertidumbre sobre las perspectivas económicas y ha impulsado al alza los precios de la energía, intensificando la presión inflacionaria y creando problemas para los responsables de la política monetaria de la Fed. Hammack, Kashkari y Logan habían pedido o señalado previamente que estarían abiertos a subir las tasas para combatir los altos precios.

El nuevo presidente del organismo, Kevin Warsh, presidiendo su segunda reunión del comité del banco central que fija las tasas, declaró que no tenía “ninguna tolerancia” con una alta inflación. Fue nombrado por el presidente Donald Trump, quien ha ejercido una intensa presión sobre la Fed para que recorte las tasas en lugar de subirlas.

Warsh responderá preguntas de los reporteros en una conferencia de prensa que comenzará a las 2:30 de la tarde, hora del Este.

En general, solo el 33% de los operadores de Wall Street pronosticaba que la Fed subiría las tasas el miércoles para contener la inflación, pero la mayoría preveía que los responsables esperarían, reacios a arriesgarse a alterar los mercados financieros. Pero el 76% prevé un aumento en septiembre. Hace un mes, solo el 59% de los operadores esperaba un alza de tasas en septiembre, según datos de CME.

Es posible que los responsables de la política monetaria también deseen ver más datos económicos antes de cambiar la tasa. El jueves, el Departamento de Comercio dará el primer vistazo al crecimiento económico de abril a junio y también publicará la medida de inflación preferida por la Fed: el índice de precios de gastos de consumo personal (PCE, por sus siglas en inglés) correspondiente a junio.

La escalada de violencia en Irán añade incertidumbre a la toma de decisiones de la Fed. El precio del petróleo superó brevemente los 100 dólares por barril la semana pasada ante el recrudecimiento de los combates. Desde entonces se ha moderado por la esperanza de que Estados Unidos e Irán puedan encontrar alguna forma de reducir las tensiones.

Sin embargo, a primera hora del miércoles, Jordania interceptó misiles lanzados desde Irán apenas unas horas después de que el ejército de Estados Unidos dijera que derribó otra andanada iraní dirigida contra fuerzas estadounidenses en Oriente Medio, lo que puso fin a una breve pausa en los combates.

Tras los ataques de Estados Unidos e Israel del 28 de febrero, Irán cerró el estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del petróleo y el gas natural del mundo. Eso provocó la mayor interrupción del suministro de petróleo en la historia y disparó los precios de los energéticos. Desde entonces han oscilado según el estado siempre cambiante del conflicto y de las negociaciones para desescalarlo, pero actualmente, el costo promedio de un barril es entre 10 y 15 dólares más alto que a estas alturas del año pasado.

La inflación ha superado el objetivo del 2% de la Fed desde principios de 2021, cuando la economía de Estados Unidos se sobrecalentó al repuntar con fuerza tras los confinamientos por COVID-19. El índice inflacionario alcanzó un máximo de poco más del 9% a mediados de 2022 y empezó a bajar ante 11 aumentos de tasas por parte de la Fed en 2022 y 2023. Pero el avance se ha estancado en mayor o menor medida.

Además de la guerra con Irán, otros factores que aumentan la presión inflacionaria son los aranceles del presidente Donald Trump a bienes extranjeros y un auge de inversión en centros de datos para impulsar la inteligencia artificial, lo que eleva el costo de los chips y equipos informáticos, además de la electricidad.

La llamada inflación subyacente —que excluye los volátiles precios de alimentos y energía— se moderó en junio, en parte porque los alquileres de apartamentos no subían tan rápido como antes. Y una caída temporal de los precios de la gasolina el mes pasado también ayudó a contener la inflación general.

Pero varios responsables de política de la Fed han sostenido que el organismo tendrá que subir las tasas para devolver la inflación al objetivo del 2%.

“Mirar fijamente a la inflación con severidad hasta que se derrita ante nuestra mirada marchita no es una opción”, afirmó Christopher Waller, un influyente integrante de la junta de gobierno de la Fed, este mes en un discurso.